
Foto: Caños de Meca (Cádiz)
Parto siempre de mis propias experiencias por eso os voy a contar mi truco. Lo aprendí gracias a un libro que me regalaron hace ya algún tiempo con la revista INTERIORES. En el libro decía así (cita textual): "La mejor solución a la hora de decidirse por los textiles de un estancia es seguir el ejemplo de los profesionales de decoración: crear un muestrario. La idea es reunir las muestras de todas las telas que van a formar parte de una estancia, con la intención de tener una visión global del conjunto y ver cómo reaccionan entre ellas."
Para "crear" este muestrario sólo se necesita una lámina grande de cartulina gruesa, sobre la que se van colocando las diferentes muestras. Al principio recomiendo engancharlas a la cartulina con alfileres, para ir descartando las que menos nos gusten. Cuando ya tengamos las definitivas, podemos graparlas para así poder ver cómo se comportan estas telas según sus tejidos, tonalidades,... etc según la luz sea natural o artificial. Por mi experiencia sí puedo deciros que el muestrario ayuda mucho a la hora de decidir qué telas utilizar para vestir las ventanas según la cantidad de luz que queramos dejar pasar.
Debemos tener en cuenta que las telas, además de preciosísimas tienen una funcion concreta y, por lo tanto, deben adaptarse al uso que se les va a dar. Así telas como la cretona (clásico estampado de flores grandes, en la foto), el organdí (tejido de algodón de hilado muy fino), el brocado de seda(tejido rico y suntuoso utilizado en cortinas de marcado carácter clásico) o el lino (tejido fabricado a partir de la planta del lino y que procede del antiguo egipto)pueden utilizarse para caidas, visillos, estores, paneles japoneses... etc. Pensad que las telas dan mucho caracter a una estancia y que, por lo tanto, el color, la textura y el estampado de los tejidos son los que acaban de definir el estilo de un ambiente...
Mañana más y... ¡Mejor!
¡Esperamos que os gusten! Este mes... John Bessler ¡Disfrutad!
Sabía que no podía gastarme mucho dinero (entre otras cosas porque no lo tenía). Sabía que mis muebles tenían que ser blancos y de IKEA porque así lo quería yo. Y, por último, sabía que el cabecero tenía que ser tapizado porque no quería el típico juego de dormitorio que regalan los padres cuando una se casa... ¡Sabía bien lo que quería! Y como sabía lo que quería, compré las mesillas y la cómoda en blanco de la serie Hemnes de Ikea. El armario con las puertas con cuarterones de cristal de la serie PAX. Para el cabecero recurrí a Maison Decor y con la maravillosa tela "Cibeles" de Iciar de la Concha forramos el cabecero y me hicieron el caramelo que veis en la foto.
Me parecía que, con tanto blanco, la habitación tenía que tener ese "algo más" que le diera personalidad por eso jugamos con los colores del cabecero. Para ello el azul de las cortinas y el verde pistacho de alfombras y lámpara dieron frescura y luz a la estancia. Los complementos los elegimos muy básicos para no recargar demasiado. Así, las lámparas de la mesilla y los cojines color "champagne" son de Zara Home. El espejo de pié es de Casa y el maniquí lo encontramos en una antigua fábrica de textiles a punto de cerrar...
Como ya sabéis por esta entrada, nuestra ultima aportación al dormitorio ha sido nuestro rincón azul. Una manita de pintura, y la lámpara y las cornucopias de herencia familiar renovadas fueron suficiente para darle un toque más cuidado a la habitación. Ahora sólo nos quedan los cuadros pero eso es harina de otro costal pues debemos esperar a que la artista esté inspirada... ;)
¿Qué estancia de vuestra casa es más especial para vosotros? ¿Porqué os gusta tanto?
N.b.- ¡¡¡Me ha tocado el sorteo de Anikadreams!!! ¿No es maravilloso mi conjunto de pendientes y collar? Pues entrad en su web...